Noticias

La USJ y la Asociación Española contra el Cáncer reúnen a expertos para analizar los nuevos retos en la atención oncológica

Se busca fomentar el intercambio de conocimiento entre profesionales
19.03.2026

La Universidad San Jorge (USJ), en colaboración con la Asociación Española Contra el Cáncer en Zaragoza, ha celebrado hoy una jornada multidisciplinar que ha reunido a profesionales sanitarios y expertos de diferentes ámbitos con el objetivo de analizar los retos actuales y las nuevas oportunidades en la lucha contra el cáncer.

El encuentro ha abordado la atención oncológica desde una perspectiva integral, favoreciendo el intercambio de conocimientos y experiencias entre especialistas de distintas áreas como la cirugía, la enfermería o el ámbito psicosocial, todos ellos fundamentales para ofrecer un acompañamiento completo a las personas diagnosticadas de cáncer.

Durante la inauguración, el gerente de la Asociación Española Contra el Cáncer en Zaragoza, Patxi García, ha agradecido la colaboración con la Universidad San Jorge para impulsar nuevas iniciativas conjuntas dirigidas a mejorar la calidad de vida de los pacientes. En este sentido, ha subrayado que estas jornadas ponen de manifiesto la importancia de trabajar de forma coordinada entre diferentes disciplinas que ofrecen a las personas con cáncer apoyo emocional, orientación en fisioterapia, prevención, pautas nutricionales y un acompañamiento integral, tanto para los pacientes como para sus familias.

Por su parte, la decana de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad San Jorge, Laura Zaurín, ha destacado que se trata de “un encuentro ya consolidado y un espacio de diálogo compartido para seguir mejorando la vida de las personas diagnosticadas con cáncer”. Asimismo, ha señalado que el abordaje de esta enfermedad requiere necesariamente de la colaboración y el trabajo en equipo entre profesionales, algo que queda reflejado en el programa de la jornada.

Por otra parte, ha recordado que la Universidad San Jorge defiende que “no solo hay que generar conocimiento, sino también compartirlo, transferirlo y ponerlo al servicio de las personas”. Además, ha subrayado la responsabilidad de la Facultad de Ciencias de la Salud en la formación de profesionales que sitúen a las personas “en el centro del cuidado”.

Para finalizar su intervención, Zaurín también ha puesto en valor el trabajo desarrollado a través del Servicio de Orientación en Fisioterapia (SOeFi), una iniciativa con enfoque comunitario surgida de la colaboración entre la Universidad San Jorge y la Asociación Española Contra el Cáncer. Este servicio, que inició su actividad asistencial en 2022, busca sumar el potencial de ambas instituciones para dar respuesta a las necesidades de la población oncológica y de su red de apoyo en Aragón.

La jornada ha continuado con una primera mesa de trabajo centrada en el cáncer de cabeza y cuello, en la que se han abordado las claves del tratamiento integral de estos pacientes, con intervenciones sobre cirugía, cuidados de enfermería, fisioterapia y nutrición.

Posteriormente, una segunda mesa redonda ha estado dedicada al papel del ejercicio físico en el proceso oncológico. En ella se ha analizado la importancia de la actividad física tanto en la prevención —especialmente en personas con predisposición genética— como durante el tratamiento y la recuperación, con ejemplos aplicados al cáncer de mama, a pacientes hospitalizados y al uso de soluciones digitales en oncología.

En esta reflexión también se ha señalado que la inactividad física incrementa no solo el riesgo de cáncer, sino que aumenta la posibilidad de desarrollar otro tipo de enfermedades, ya que, tal y como han asegurado, “el ejercicio físico es un fármaco que tiene efecto sobre todas las células de nuestro organismo”.

La sesión de tarde se ha centrado en el cáncer en adultos jóvenes y en los retos clínicos, emocionales y sociales asociados a esta etapa vital. 

Desde la perspectiva del paciente joven, los especialistas destacaron que se trata, por lo general, de personas sin experiencia previa en el entorno hospitalario, lo que intensifica el impacto psicológico del diagnóstico y complica la manera de afrontar la enfermedad. Esta falta de contacto previo con el sistema sanitario añade una capa de vulnerabilidad que exige un abordaje integral y adaptado.

Durante la sesión también se repasaron las principales patologías hematológicas y los avances más innovadores en este campo, subrayando especialmente la importancia de la donación de médula ósea como herramienta clave para el tratamiento de pacientes con leucemia.

Uno de los puntos centrales del debate fue la situación del adolescente con cáncer, definido como un paciente “en tierra de nadie”, especialmente en la franja de edad entre los 15 y los 20 años. En esta etapa, el organismo se encuentra en pleno desarrollo, alcanzando picos elevados de la hormona del crecimiento. Sin embargo, la aparición de la enfermedad en este momento obliga, en muchos casos, a aplicar tratamientos intensivos que interrumpen ese desarrollo natural. A diferencia de los adultos, que tratan de recuperar capacidades perdidas, los adolescentes pueden ver limitada incluso la posibilidad de alcanzarlas, con secuelas físicas y funcionales más significativas a largo plazo.

A este impacto físico se suma el componente emocional. La adolescencia es una etapa especialmente sensible en la construcción de la identidad, y la enfermedad puede provocar un deterioro en la percepción de uno mismo, especialmente cuando la fatiga o el desconocimiento conducen a una reducción de la actividad física. En este sentido, los profesionales insistieron en el papel clave de la fisioterapia y el ejercicio físico, no solo para mitigar las consecuencias del cáncer, sino también para proteger el futuro de estos pacientes como adultos activos y saludables.

No obstante, la prescripción de ejercicio debe realizarse de forma individualizada, valorando factores como el riesgo óseo, neurológico, hematológico o cardíaco, así como la presencia de dolor o infecciones.

En el plano psicológico, se abordó la dualidad de identidad que experimentan estos pacientes, a medio camino entre la infancia y la adultez. En un momento vital en el que la identidad se construye a través de la mirada de los demás —familia, iguales—, irrumpe también la figura del equipo médico. La familia tiende a la sobreprotección, mientras que el entorno social, en ocasiones, no sabe cómo acompañar, generando distanciamiento. A ello se suma la dificultad del propio equipo sanitario para dirigir la comunicación, lo que pone de relieve la necesidad de establecer un modelo comunicativo a tres bandas: paciente, familia y profesionales.

Asimismo, se introdujo el concepto de “microduelos”, que engloba pérdidas simbólicas como la independencia truncada, la vida proyectada que se ve interrumpida o la convivencia con situaciones de riesgo vital.

Entre las estrategias de intervención, se destacó la eficacia de la terapia grupal, donde el “efecto espejo” permite a los jóvenes verse reflejados en otros pacientes y compartir experiencias, favoreciendo así su adaptación emocional. También se analizó el impacto social y laboral de la enfermedad en estas edades tempranas.

La mesa concluyó con el testimonio de un paciente de 21 años diagnosticado de cáncer, quien compartió en primera persona la dureza del proceso: “Son días muy difíciles y los tratamientos son durísimos, pero venga lo que venga hay que seguir adelante”. El joven destacó el apoyo recibido por parte de la Asociación Española Contra el Cáncer y la importancia de mantener el contacto con su entorno social, pese a las limitaciones físicas. “El camino es largo, pero lo vamos a vencer”, afirmó, dejando un mensaje de resiliencia y esperanza.

Con esta jornada, la Universidad San Jorge y la Asociación Española Contra el Cáncer en Zaragoza buscan fomentar el intercambio de conocimiento entre profesionales y promover una atención oncológica cada vez más coordinada, innovadora y centrada en las necesidades del paciente.