A los graduandos de la USJ del 10 de abril de 2026
Un año de aprendizaje que nos ha puesto a prueba a todos
Laura Zaurín dirigió estas emotivas palabras en el acto de graduación de los grados en Fisioterapia, Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y Psicología de la Universidad San Jorge.
Llevo días pensando cómo empezar este discurso, y la verdad… es que no encontraba las palabras. Porque hay años que no se pueden resumir fácilmente, hay discursos que se escriben desde la celebración, y hay discursos… que se escriben desde lo vivido.
Este año, el nuestro, pertenece un poco a los dos porque este curso, no ha sido un curso cualquiera. Ha sido un año de aprendizaje, sí, pero también ha sido un año que nos ha puesto a prueba a todos. Un año en el que hemos afrontado pérdidas… de esas que te hacen tambalearte
y ser plenamente consciente de la fragilidad del ser humano. De esas que te obligan a parar y mirar lo importante de otra manera. De esas que reordenan tu escala de valores. De esas que nos han enseñado, sin buscarlo, lo importante que es sostener…
y sostenernos.
Porque para poder sostener, lo primero que hemos de aprender es a sostenernos. A tratarnos con un poco más de amabilidad, a no exigirnos siempre tanto, a entender que, a veces, la vida nos descoloca, nos sacude, nos pega un buen revolcón, y también eso forma parte del camino.
Porque, al final, ganar no es que todo salga bien, ganar es, también, cómo me trato cuando las cosas no salen como esperaba, ganar es escuchar a mi intuición, descansar, rodearme de belleza, decir que no a lo que quiero decir que no, soñar en grande. Hablarme como le hablaría a la persona que me cae mejor en el planeta, poner límites, hcerme cargo, solamente, de aquello sobre lo que tengo poder.
Recordarme que no soy eterno y que el día de hoy no se va a repetir, así que más me vale relamerlo, recordarme que allá donde va mi atención voy yo, así que más me vale colocarla en todo lo que sí quiero, sí puedo, sí tengo, en mi sueños, que son enormes y bonitos.
Escribir cómo me siento, qué necesito, cuáles son mis objetivos, escribir la vida porque sé que se diluye a mi paso. Serme fiel SIEMPRE. Inventarme mis ilusiones, porque ya sé que no caen del cielo. Pensar mucho, en positivo, buscando soluciones y no problemas, sobre todo lo que quiero. Lo que quiero sentir, no lo que quiero tener.
Buscar la inspiración todos los días de mi vida. Elevar el dron para ver el panorama completo y poder elegir desde la libertad real. Responder a las impertinencias con un silencio interminable. Interiorizar que no puedo hacer nada por predecir mi futuro, pero puedo hacer mucho por inventarlo. Contarme que me merezco el cielo. Escuchar a mi cuerpo, que no me miente como lo hace a veces mi cabeza. Tener clara la diferencia entre esfuerzo y sufrimiento, abrazar el primero y desechar el segundo.
Repetirme que la disciplina me regala mi libertad. Empezar, aunque sienta que no estoy preparado, porque nunca voy a sentir que estoy preparado para nada nuevo. Y lo nuevo me gusta, porque lo nuevo me expande.
Y quizá… todo esto que os cuento, aunque lo haya relatado en primera persona, no es solo mío. Porque, de una forma u otra, vosotros también habéis pasado por ello durante todos estos años en la Universidad. A vuestra manera, en vuestros momentos, muchas veces sin ser capaces de ponerle nombre, pero sabiendo lo que es dudar, lo que es no tenerlo claro, lo que es tener que seguir… cuando no todo está en su sitio.
Porque estos años no han ido solo de aprender. Han ido, también, de todo esto. Y eso - aunque no aparezca en ningún temario - es, probablemente, lo más importante que os lleváis hoy de aquí Porque esta Facultad - y lo digo con muchísimo orgullo - está hecha de gente que cuida, de gente que sabe acompañar sin invadir, que sostiene sin hacer ruido, que está… de verdad.
Porque, allá donde vayáis, vais a trabajar con personas. Y eso… lo cambia todo. En cómo entráis en una habitación, en cómo miráis, en cómo habláis, en vuestra capacidad para entender lo que no siempre se dice, para leer entre líneas, para ayudar a que alguien recupere lo que creía perdido, para acompañar procesos que no siempre son visibles, pero que lo transforman todo.
En si sois capaces de estar… de verdad. En si sois capaces de sostener lo que a veces no se puede explicar, y de sosteneros cuando tampoco todo esté en su sitio. Y ahora sí… me vais a permitir una cosa.
Parad un segundo. Respirad. Mirad alrededor. Porque este momento… no se repite. Porque habéis llegado. Y no ha sido fácil. Pero lo habéis hecho. Así que quedaos aquí. Solo un instante. Con todo lo que sois hoy.
Con todo lo que habéis atravesado. Con todo lo que está por venir. Y empezad. Empezad, aunque no os sintáis preparados. Porque nunca lo vais a estar del todo.
Y, aun así… vais a ser capaces. Porque lo nuevo - aunque asuste - también expande. Y vosotros… vais a expandiros. Y vais a estar, y vais a acompañar, y vais a dejar huella. y un día, sin daros cuenta, alguien os mirará y sabréis que todo esto que hoy os estoy contando tenía sentido.
Enhorabuena.